El judoka salmantino Isaac Martínez, del Club Doryoku, se ha proclamado medalla de bronce en el Campeonato de España Infantil, disputado este fin de semana, firmando una actuación sobresaliente en la competición más exigente del calendario nacional en edad escolar.
Isaac Martínez se subió al podio tras imponerse en 4 de sus 5 combates, todos ellos de gran exigencia. Su única derrota llegó ante el representante murciano, que a la postre se proclamaría campeón de España. Un recorrido que confirma el gran nivel competitivo del judoka salmantino, que completó un campeonato brillante.

El Judoka salmantino Isaac Martínez, aportó una de las dos medallas de la autonomía
Con este resultado, Isaac Martínez aporta una de las dos medallas conseguidas por la selección de Castilla y León en este campeonato. La otra fue lograda por el judoka burgalés Rubén Díez. La prensa salmantina ha querido hacerse eco de esta extraordinaria noticia para el Judo de Salamanca.
Este nuevo éxito supone, además, el regreso del Club Doryoku a un podio nacional, reflejo del trabajo constante, la dedicación y el compromiso que caracterizan al proyecto deportivo del club de Judo salmantino.
Desde el Doryoku también se quiere poner en valor la participación de Laura Martín, Miguel R. Galache, Jorge Martín y Sigrid Iglesias, quienes lograron clasificarse para esta fase final y competir al máximo nivel frente a los mejores judokas del país. Su presencia en el campeonato nacional ya supone un importante logro y una experiencia clave en su progresión deportiva y más después del excelente campeonato autonómico que hicieron.


La medalla de bronce conseguida por Isaac Martínez en el Campeonato de España Infantil dejó uno de los momentos más especiales a su regreso a Salamanca. Sus compañeros del Club Doryoku prepararon un recibimiento sorpresa al judoka salmantino cargado de cariño, orgullo y emoción para celebrar juntos un logro histórico.
Entre aplausos, abrazos y sonrisas, Isaac pudo sentir de cerca el reconocimiento de todo el club después de un campeonato brillante. Fue una escena de alegría compartida que reflejó a la perfección el espíritu de familia que se vive cada día en Doryoku.
Más allá del resultado deportivo, momentos así recuerdan que los éxitos individuales también son colectivos. Detrás de cada medalla hay compañeros que empujan en cada entrenamiento, profesores que acompañan el camino y familiares que son un pilar imprescindible en la formación de cada judoka.

El bronce nacional de Isaac ya forma parte de la historia del club, pero el recibimiento de sus compañeros dejó claro que lo más importante sigue siendo el camino recorrido juntos.
