Ha sido un fin de semana intenso para el Club Doryoku, con dos frentes de competición que reflejan la amplitud y el compromiso de nuestro equipo. Mientras nuestros judokas junior se medían en Gijón con la élite nacional, los más jóvenes disfrutaban en el clásico Villa de Amurrio Infantil. Dos escenarios distintos, una misma esencia: esfuerzo, actitud y aprendizaje.
Villa de Amurrio Infantil
Una nutrida representación de 18 judokas del club participó en el Villa de Amurrio Infantil, una cita tradicional del calendario que una vez más destacó por su ambiente familiar y su excelente organización.
El formato de competición permitió que todos los participantes pudieran disputar al menos dos combates, acumulando una valiosa experiencia frente a rivales procedentes de comunidades como el País Vasco, Aragón, Navarra, Cantabria, Asturias, Castilla y León e incluso de Francia. 🇫🇷
Los resultados acompañaron, con varios judokas subiendo al podio:
🥈 Sigrid Iglesias (-40 kg)
🥈 Isaac Martínez (-66 kg)
🥈 Álvaro Estrugo (+66 kg)
🥉 Víctor Monje (-42 kg)
🥉 Arón Cabezas (-66 kg)




Más allá de los resultados, lo más importante fue el compromiso, la actitud y el compañerismo que demostraron todos los miembros del equipo.
Agradecemos a las familias su implicación y al Judo Club Amurrio por el cariño y la energía con la que organizaron un campeonato “de los de toda la vida”.
Supercopa de España Junior – Gijón
Gijón acogió una de las citas más exigentes del calendario nacional, con cerca de 500 participantes y un altísimo nivel en todas las categorías.



El Club Doryoku acudió con seis representantes:
- Aaron García (-60 kg)
- Eliot Szentgroti y Raúl Hernández (-66 kg)
- José A. Alayo y Javier Martín (-81 kg)
- Nadia Barbero (-57 kg)


Aunque en esta ocasión no logramos alcanzar las medallas, nuestros judokas dieron lo mejor de sí en cada combate, mostrando determinación y entrega en un entorno de máxima exigencia. Cada experiencia en este tipo de competiciones es un paso más en el camino de su desarrollo como deportistas.
Queremos agradecer el esfuerzo de todos ellos y el apoyo constante de las familias, que hacen posible que sigamos creciendo juntos.

Dos competiciones, dos generaciones, un mismo camino.
En cada tatami, nuestros judokas reafirman los valores que definen al Club Doryoku: trabajo, constancia y pasión por el judo.
Seguimos trabajando. Seguimos creciendo.
