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Concentraciones urbanas: 12 horas de convivencia

Mucho más que las concentraciones urbanas… Mayo llega con múltitud de actividades, campeonatos y exhibiciones de fin de curso en nuestros coles. Pero sin lugar a dudas, la actividad más demandada y esperada son las concentraciones urbanas; no solo por ser una experiencia super enriquecedora para los niños y niñas, sino porque ellos mismos nos dicen que gracias a ellas, pueden sobrellevar la cuenta atrás hasta el campus de verano.

Las concentraciones urbanas son convivencias de de 12h, en las que el tatami no cumple la función de las clases de Judo, sino que se convierte en un espacio para jugar, hacer nuevos amigos, dormir con saco de dormir y desayunar churros.

Las concentraciones urbanas son una buena oportunidad para que los niños y niñas pasen su primera noche fuera de casa, porque no lo harán sólos, estarán con compañeros y amigos de una edad similar y con sus entrenadores. Gracias al formato de esta actividad, desarrollarán aspectos relacionados con las habilidades cooperativas y colaborativas a través del juego en el tatami.

Concentraciones urbanas: convivencia y aprendizaje

Pasar una noche de convivencia en el tatami siempre es una experiencia de éxito que contribuye
a la educación en oportunidades de aprendizaje, creando así momentos de enseñanza – aprendizaje
fuera del ámbito escolar y familiar. La autoconfianza y la autoestima de los más pequeños crece. Lidiar y disfrutar de una nueva experiencia en sus vidas, dejar a un lado los nervios de “las primeras veces” les hará desarrollar habilidades de adaptación muy positivas para su desarrollo personal.

Es una noche en la que se establecen nuevos vínculos y se refuerzan los que ya existen. La actividad da comienzo con juegos en el tatami, continúa con la preparación de sacos de dormir y el juego del tetrix para no poner los pies en la cabeza del compi. Sigue con una noche llena de risas y vocecillas para quedarse dormidos. Con la llegada del desayuno, vienen los churros y las caras de alegría después de todo lo acontecido. Gracias una vez más por a la Churrería Salamanca por patrocinar nuestros mejores desayunos.

Algo tienen las concentraciones urbanas que no solo emocionan a los más pequeños; también nuestros cadetes muestran su ilusión cuadrando sus apretadas agendas para ejercer el papel de “veteranos”. Como hacían con ellos cuando eran pequeños… ejercen esa labor tan importante de acompañamiento de los más peques en su primera noche fuera de casa, transmitiéndoles calma y bienestar. Estos años anteriores, la actividad ya fue un éxito, esperamos cumplir con las expectativas.